{"id":166,"date":"2013-02-21T00:19:41","date_gmt":"2013-02-21T00:19:41","guid":{"rendered":"http:\/\/mdrubior.com\/blog\/?p=166"},"modified":"2019-10-04T16:50:47","modified_gmt":"2019-10-04T16:50:47","slug":"axiomas-de-la-comunicacion-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mdrubior.com\/blog\/axiomas-de-la-comunicacion-humana\/","title":{"rendered":"Axiomas de la comunicaci\u00f3n humana"},"content":{"rendered":"<p><strong>TEMA 3: TEOR\u00cdA DE LA COMUNICACI\u00d3N HUMANA.<\/strong><\/p>\n<p>3.1. INTRODUCCI\u00d3N.<\/p>\n<p>3.2. AXIOMAS DE LA COMUNICACI\u00d3N.<\/p>\n<p>A) La imposibilidad de no comunicar<br \/>\nB) Los niveles de \u00abcontenido\u00bb y de \u00abrelaci\u00f3n\u00bb<br \/>\nC) La puntuaci\u00f3n de la secuencia de hechos<br \/>\nD) Comunicaci\u00f3n \u00abdigital\u00bb y comunicaci\u00f3n \u00abanal\u00f3gica\u00bb<br \/>\nF) Interacci\u00f3n \u00absim\u00e9trica\u00bb e interacci\u00f3n \u00abcomplementaria\u00bb<\/p>\n<p>3.3.METACOMUNICACI\u00d3N.<\/p>\n<p>3.4.FUNCI\u00d3N Y RELACI\u00d3N: ESENCIA DE LA PERCEPCI\u00d3N.<\/p>\n<p>3.5.CIRCULARIDAD DE LAS PAUTAS DE COMUNICACI\u00d3N.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>INTRODUCCI\u00d3N. <\/strong><\/p>\n<p>Concepto de caja negra.<br \/>\nDesde la perspectiva de la teor\u00eda general de sistemas, la familia es un sistema autocorrector y din\u00e1mico y por lo tanto, nuestras observaciones deber\u00e1n ir dirigidas tanto hacia las transacciones que suceden en su interior, como hacia la estructura interna del sistema; dicho de otro modo, lo que nos interesar\u00e1 ser\u00e1 conocer la interacci\u00f3n entre los miembros, sus modos de relaci\u00f3n y las reglas que rigen esa relaci\u00f3n. Por el contrario, el pasado, el conocimiento de los \u00abpor qu\u00e9s en las relaciones\u00bb y la existencia de v\u00edctimas y verdugos como consecuencia de aplicar el modelo causa-efecto, no poseer\u00e1 ning\u00fan inter\u00e9s dentro de este enfoque. Todo esto supone un cambio de perspectiva y un abandono de la investigaci\u00f3n intraps\u00edquica. De todas formas, en el caso de estudiar las conductas de los individuos, estas deber\u00e1n ser interpretadas en funci\u00f3n de la influencia que posean en relaci\u00f3n con el sistema, y nunca deber\u00e1n interpretarse de forma individual. El individuo se considerar\u00e1 como una caja negra en la que no ser\u00e1 necesario entrar para explicar su comportamiento.<\/p>\n<p>El concepto de caja negra se tom\u00f3 del campo de la telecomunicaci\u00f3n y de la electr\u00f3nica, donde a veces resultaba m\u00e1s conveniente pasar por alto la estructura interna de los equipos, dada su complejidad, y centrarse en las entradas \u00abimputs\u00bb y salidas \u00aboutputs\u00bb de los aparatos. Tambi\u00e9n es cierto que observando las entradas y salidas del aparato pod\u00edamos hacernos una idea de lo que ocurr\u00eda dentro o de su estructura interna.<\/p>\n<p>Conocer el contenido de la caja negra, no ser\u00e1 esencial para conocer el aparato (individuo) dentro de un sistema m\u00e1s amplio del que forma parte.<br \/>\nEsta visi\u00f3n modifica el concepto de s\u00edntoma ya que no podemos entenderlo como la expresi\u00f3n de un conflicto interno, sino como el extremo de un iceberg de patolog\u00eda familiar.<\/p>\n<p>Muchas veces, reenfocar un problema determinado o un s\u00edntoma que ha permanecido intacto tras muchos a\u00f1os de tratamiento profundo, es decir, pasar de los \u00abporqu\u00e9s\u00bb a los \u00abpara qu\u00e9s\u00bb posiblemente nos permita obtener una respuesta.<\/p>\n<p>Si tal como hemos comentado antes, toda conducta tiene valor de comunicaci\u00f3n, ser\u00e1 necesario empezar por exponer algunos principios b\u00e1sicos de la Teor\u00eda de la Comunicaci\u00f3n Humana desarrollados por Watzlawick.<\/p>\n<p><strong>3.2. AXIOMAS DE LA COMUNICACI\u00d3N. <\/strong><\/p>\n<p>A partir de los trabajos de Bateson, las investigaciones sobre la teor\u00eda de la comunicaci\u00f3n adoptaron un enfoque sist\u00e9mico, donde toda conducta era concebida de manera relacionar y representaba una forma de comunicaci\u00f3n.<br \/>\nLa comunicaci\u00f3n posee algunas propiedades de naturaleza axiom\u00e1tico (propuestas por Beavin, Jackson y Watzlawick) que pasamos a enumerar y que llevan impl\u00edcitas consecuencias fundamentales para el estudio de las relaciones.<\/p>\n<p>Un axioma es un enunciado b\u00e1sico que se establece sin necesidad de ser demostrado. Las dos caracter\u00edsticas que poseen los axiomas son: indemostrabilidad y evidencia. Los axiomas no son verdaderos ni falsos en si mismos: son convenciones utilizadas como principios de derivaci\u00f3n de los dem\u00e1s enunciados de una teor\u00eda.<\/p>\n<p>Los cinco axiomas que a continuaci\u00f3n vamos a mencionar, son propiedades simples de la comunicaci\u00f3n que encierran consecuencias interpersonales b\u00e1sicas. Watzlawick y colaboradores los han desarrollado concret\u00e1ndolos del siguiente modo:<\/p>\n<p>A) Es imposible NO COMUNICARSE.<br \/>\nB) Toda comunicaci\u00f3n tiene un nivel de CONTENIDO y un nivel RELACIONAL.<br \/>\nC) La naturaleza de una relaci\u00f3n depende de la forma de PUNTUAR 0 PAUTAR LAS SECUENCIAS de comunicaci\u00f3n que cada participante establece.<br \/>\nD. Las personas utilizan tanto la comunicaci\u00f3n DIGITAL como la<br \/>\nANAL\u00d3GICA.<br \/>\nE) Todos los intercambios comunicacionales son SIM\u00c9TRICOS o COMPLEMENTARIOS, seg\u00fan est\u00e9n basados en la igualdad o en la diferencia.<\/p>\n<p><strong>A. La imposibilidad de no comunicar. <\/strong><\/p>\n<p>No hay nada que sea lo contrario de conducta. La no-conducta no existe; es imposible no comportarse. En una situaci\u00f3n de interacci\u00f3n, toda conducta tiene valor de mensaje, es decir, es comunicaci\u00f3n; por eso, por m\u00e1s que uno lo intente, no puede dejar de comunicar. Actividad o inactividad, palabras o silencio, tienen siempre valor de mensaje: influyen sobre los dem\u00e1s, quienes a su vez, no pueden dejar de responder a tales comunicaciones y, por tanto, tambi\u00e9n comunican.<br \/>\nPor ejemplo: un pasajero en el tren que permanece sentado en su asiento con los ojos cerrados, o leyendo el peri\u00f3dico, comunica un mensaje: no quiere hablar con nadie.<br \/>\nLa persona puede \u00abdefenderse\u00bb de la comunicaci\u00f3n del otro, mediante la importante t\u00e9cnica de la descalificaci\u00f3n; esto es, puede comunicarse de modo tal que su propia comunicaci\u00f3n o la del otro queden invalidadas. Las descalificaciones abarcan una amplia gama de fen\u00f3menos comunicacionales tales como autocontradicciones, incongruencias, cambios de tema, tangencializaciones, oraciones incompletas, malentendidos, interpretaciones literales de la met\u00e1fora e interpretaci\u00f3n metaf\u00f3rico de las expresiones literales.<br \/>\nNo es sorprendente que habitualmente recurra a este tipo de comunicaci\u00f3n todo aqu\u00e9l que se ve atrapado en una situaci\u00f3n en la que se siente obligado a comunicarse pero, al mismo tiempo, desea evitar el compromiso inherente a toda comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por tanto, la conducta (comunicaci\u00f3n) \u00abalienada\u00bb no es necesariamente la manifestaci\u00f3n de una mente enferma, sino quiz\u00e1 la \u00fanica reacci\u00f3n posible frente a un contexto de comunicaci\u00f3n familiar absurdo e insostenible.<\/p>\n<p><strong>B. Los niveles de contenido y de relaci\u00f3n en la comunicaci\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p>Toda comunicaci\u00f3n poseer\u00e1 un contenido (lo que decimos) y una relaci\u00f3n ( a qui\u00e9n y c\u00f3mo se lo decimos) A trav\u00e9s de la comunicaci\u00f3n, todos podemos expresar nuestra forma de ser y la visi\u00f3n de la relaci\u00f3n la otra persona.<\/p>\n<p>Una comunicaci\u00f3n no s\u00f3lo transmite informaci\u00f3n sino que, al mismo tiempo, impone una conducta o un comportamiento.<\/p>\n<p>El \u00abnivel de contenido\u00bb de un mensaje transmite \u00abINFORMACI\u00d3N\u00bb.<br \/>\nEl \u00abnivel de relaci\u00f3n\u00bb se refiere a c\u00f3mo la comunicaci\u00f3n sirve para \u00abDEFINIR\u00bb el tipo de relaci\u00f3n que quiero establecer con mi interlocutor.<\/p>\n<p>Los expertos en computadoras tambi\u00e9n se enfrentan con estos dos niveles cuando se comunican con un \u00aborganismo artificial\u00bb: Por ejemplo, si una computadora debe multiplicar dos cifras, es necesario \u00abalimentar\u00bb esas dos cifras y \u00abdar la orden\u00bb de multiplicar. Necesita, por tanto, informaci\u00f3n (DATOS) e informaci\u00f3n acerca de esa informaci\u00f3n (INSTRUCCIONES). Es evidente, que las .instrucciones son de un \u00abtipo l\u00f3gico\u00bb superior al de los datos: constituyen metainformaci\u00f3n puesto que son informaci\u00f3n acerca de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la comunicaci\u00f3n humana observamos que esa misma relaci\u00f3n existe entre los aspectos de \u00abcontenido\u00bb y de \u00abrelaci\u00f3n\u00bb: el primero transmite los \u00abdatos\u00bb de la comunicaci\u00f3n, y el segundo, \u00abc\u00f3mo\u00bb debe entenderse dicha comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De la misma manera, toda comunicaci\u00f3n implicar\u00e1 un compromiso para el que la recibe, pudiendo rechazar, aceptar o descalificar la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s espont\u00e1nea y sana es una relaci\u00f3n, m\u00e1s se pierde en el trasfondo el aspecto de la comunicaci\u00f3n vinculado con la relaci\u00f3n. Las relaciones \u00abenfermas\u00bb se caracterizan por una constante lucha acerca de la naturaleza de la relaci\u00f3n, mientras que el aspecto de la comunicaci\u00f3n vinculado con el contenido se hace cada vez menos importante. La capacidad para metacomunicarse en forma adecuada es indispensable de la comunicaci\u00f3n eficaz.<\/p>\n<p>Pongamos un ejemplo: Una pareja en terapia de pareja relat\u00f3 el siguiente episodio. El esposo mientras se encontraba s\u00f3lo en el hogar, recibi\u00f3 una llamada de larga distancia de un amigo, quien le manifest\u00f3 que se encontraba en esa ciudad durante unos d\u00edas. El esposo invit\u00f3 al amigo a pasar esos d\u00edas en su casa, sabiendo que ello agradar\u00eda a su esposa y que, por lo tanto, ella habr\u00eda hecho lo mismo. Sin embargo, cuando la esposa regres\u00f3 se entabl\u00f3 una violenta discusi\u00f3n con respecto a la invitaci\u00f3n hecha por el marido. Cuando el problema se examin\u00f3 en la sesi\u00f3n terap\u00e9utica, ambos c\u00f3nyuges estuvieron de acuerdo en que esa invitaci\u00f3n era la cosa m\u00e1s adecuada y natural. Estaban sorprendidos al comprobar que, por un lado, estaban de acuerdo y, sin embargo, \u00abde alg\u00fan modo\u00bb tambi\u00e9n estaban en desacuerdo con respecto al mismo problema. En realidad, hay dos problemas en esta disputa. Uno se refiere al contenido de las conductas adecuadas en una situaci\u00f3n espec\u00edfica: la invitaci\u00f3n; otro se refiere a la relaci\u00f3n entre los comunicantes -al planteo de qui\u00e9n ten\u00eda derecho a tomar la iniciativa sin consultar al otro- y no pod\u00eda resolverse tan f\u00e1cilmente, pues presupon\u00eda la capacidad del marido y la mujer para hablar acerca de su relaci\u00f3n. En su intento de resolver el problema esta pareja cometi\u00f3 un error muy com\u00fan en su comunicaci\u00f3n: Estaban en desacuerdo en el nivel relacionar, pero trataban de resolverlo en el nivel de contenido, donde el desacuerdo no exist\u00eda, cosa que los conduc\u00eda a pseudodesacuerdos.<\/p>\n<p>Tal como anteriormente dec\u00edamos, las personas, en el \u00abnivel relacionar\u00bb no comunican nada acerca de hechos externos. Una persona (\u00abA\u00bb) puede ofrecer a la otra (\u00abB\u00bb), una definici\u00f3n de s\u00ed misma; es inherente a la naturaleza de la comunicaci\u00f3n humana el hecho de que existan tres respuestas posibles por parte de esta \u00faltima persona a la definici\u00f3n de la primera:<\/p>\n<p>a) Confirmaci\u00f3n:<br \/>\nLa persona (\u00abB\u00bb) puede aceptar (confirmar) la definici\u00f3n que (\u00abA\u00bb) da de s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del mero intercambio de informaci\u00f3n el hombre tiene que comunicarse con los dem\u00e1s, a los fines de su autopercepci\u00f3n y percataci\u00f3n. La persona es incapaz de mantener su estabilidad emocional durante per\u00edodos prolongados en que s\u00f3lo se comunica consigo misma. Lo que los existencialistas llaman el \u00abencuentro\u00bb corresponde a esta esfera. Como afirma el c\u00e9lebre fil\u00f3sofo MARTIN BUBER:<\/p>\n<p>\u00abEn la sociedad humana, en todos sus niveles, las personas se confirman unas a otras de modo pr\u00e1ctico, en mayor o menor medida, en sus cualidades y capacidades personales, y una sociedad puede considerarse humana en la medida en que sus miembros se confirman entre s\u00ed&#8230;<br \/>\nLa base de la vida del hombre con el hombre es doble, y es una sola: el deseo de todo hombre de ser confirmado por los hombres como lo que es, e incluso como lo que puede llegar a ser y la capacidad innata del hombre para confirmar a sus semejantes de esta manera. El hecho de que tal capacidad est\u00e9 tan inconmensurablemente descuidada constituye la verdadera debilidad y cuestionabilidad de la raza humana: la humanidad real s\u00f3lo existe cuando esa capacidad se desarrolla\u00bb.<\/p>\n<p>b) Rechazo:<br \/>\nOtra posible respuesta de la persona (\u00abB\u00bb) frente a la definici\u00f3n que la persona (\u00abA\u00bb) propone de s\u00ed misma consiste en rechazarla. Sin embargo, por penoso que resulte el rechazo presupone por lo menos un reconocimiento limitado de lo que se rechaza y, por tanto, no niega necesariamente la realidad de la imagen que la persona (\u00abA\u00bb) tiene de s\u00ed misma.<\/p>\n<p>c) Desconfirmaci\u00f3n:<br \/>\nTal como se observa en la comunicaci\u00f3n patol\u00f3gica, la desconfirmaci\u00f3n ya no se refiere a la verdad o falsedad de la definici\u00f3n que la persona (\u00abA\u00bb) da de s\u00ed misma, sino m\u00e1s bien la persona (\u00abB\u00bb) niega la realidad de la persona (\u00abA\u00bb) como fuente de tal definici\u00f3n. En otras palabras, mientras que el rechazo equivale al mensaje \u00abest\u00e1s equivocado\u00bb, la desconfirmaci\u00f3n afirma de hecho: \u00abt\u00fa no existes\u00bb.<\/p>\n<p>LAING cita a WILLIAMS JAMES, quien escribi\u00f3: \u00abNo podr\u00eda idearse un castigo m\u00e1s monstruoso, a\u00fan cuando ello fuera f\u00edsicamente posible, que soltar a un individuo en una sociedad y hacer que pasara totalmente desapercibido para sus miembros\u00bb. Tal situaci\u00f3n llevar\u00eda a la persona a una \u00abp\u00e9rdida de la mismidad\u00bb, que no es m\u00e1s que una traducci\u00f3n del t\u00e9rmino \u00abalienaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><strong>C. La puntuaci\u00f3n de la secuencia de hechos. <\/strong><\/p>\n<p>Para un observador una serie de comunicaciones puede entenderse como una secuencia ininterrumpida de intercambios de mensajes. Sin embargo, quienes participan en la interacci\u00f3n siempre introducen lo que se llama \u00abpuntuaci\u00f3n de la secuencia de hechos\u00bb.<\/p>\n<p>En una secuencia prolongada de intercambios, las personas punt\u00faan la secuencia de modo que uno de ellos o el otro tiene iniciativa, predominio, dependencia, etc. As\u00ed, a una persona que se comporta de determinada manera dentro de un grupo, la llamamos \u00abl\u00edder\u00bb y a otra \u00abadepto\u00bb, aunque resultar\u00eda dif\u00edcil decir cu\u00e1l surge primero o que ser\u00eda del uno sin el otro. La falta de acuerdo con respecto a la manera de puntuar secuencia de hechos es la causa de incontrolables conflictos en las relaciones.<br \/>\nSupongamos que una pareja tiene un problema en el matrimonio al que el esposo contribuye con su retraimiento pasivo, mientras que la mujer colabora con sus cr\u00edticas constantes. Al explicar sus frustraciones, el marido dice que su retraimiento no es m\u00e1s que la defensa contra los constantes rega\u00f1os de su mujer, mientras que \u00e9sta dir\u00e1 que esa explicaci\u00f3n constituye una distorsi\u00f3n intencional de lo que \u00abrealmente\u00bb sucede en su matrimonio, esto es, que ella lo critica debido a su pasividad.<br \/>\nSus discusiones consisten en un intercambio de estos mensajes:<\/p>\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Marido&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mujer<br \/>\n<\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp; ME RETRAIGO&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp; TE REGA\u00d1O<br \/>\nPORQUE&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp; PORQUE<br \/>\nME REGA\u00d1AS&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; TE RETRAES<\/p>\n<p>En la psicoterapia de parejas, a menudo sorprende la intensidad de lo que en la psicoterapia tradicional se llamar\u00eda una \u00abdistorsi\u00f3n de la realidad\u00bb por parte de ambos c\u00f3nyuges. A veces, resulta dif\u00edcil creer que dos individuos puedan tener visiones tan dispares de muchos elementos de su experiencia en com\u00fan. Y, sin embargo, el problema radica fundamentalmente, en su incapacidad para metacomunicarse acerca de su respectiva manera de pautar su interacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las discrepancias no resueltas en la puntuaci\u00f3n de las secuencias comunicacionales pueden llevar a &#8216;impasses\u00bb interaccionales, en los que los participantes se hacen acusaciones mutuas de locura o maldad.<\/p>\n<p>Las discrepancias de puntuaci\u00f3n tienen lugar en todos aquellos casos en que por lo menos uno de los comunicantes no cuenta con la misma cantidad de informaci\u00f3n que el otro, pero no lo sabe. As\u00ed, por ejemplo, una persona escribe una carta a otra proponi\u00e9ndole pasar unas vacaciones con ella. Esta segunda persona acepta, pero su carta no llega a destino. Despu\u00e9s de un tiempo, la primera llega a la conclusi\u00f3n de que la otra no ha tenido en cuenta su invitaci\u00f3n, y decide no interesarse m\u00e1s por ella. Por otro lado, la otra persona se siente ofendida porque no tuvo contestaci\u00f3n a su carta con la que esperaba m\u00e1s detalles, y tambi\u00e9n decide no establecer nuevo contacto. A partir de ese momento, el malestar silencioso puede durar eternamente, a menos que se decidan a averiguar qu\u00e9 sucedi\u00f3 con sus comunicaciones, es decir, que comiencen a metacomunicarse. En este caso, un hecho exterior fortuito interfiri\u00f3 la congruencia de la puntuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estos casos de comunicaci\u00f3n patol\u00f3gica constituyen c\u00edrculos viciosos que no se pueden romper a menos que la comunicaci\u00f3n misma se convierta en el tema de comunicaci\u00f3n (metacomunicaci\u00f3n). Pero para ello tienen que colocarse afuera del circulo.<\/p>\n<p>Se observa en estos casos de puntuaci\u00f3n discrepante un conflicto acerca de cu\u00e1l es la causa y cu\u00e1l el efecto, cuando en realidad ninguno de estos conceptos resulta aplicable debido a la circularidad de la interacci\u00f3n.<\/p>\n<p>El concepto de la \u00abprofec\u00eda autocumplidora\u00bb constituye un fen\u00f3meno interesante en el campo de la puntuaci\u00f3n. Por ejemplo, una persona que parte de la premisa \u00abtodos me odian\u00bb, se comporta, tal vez, con agresividad, ante lo cual es probable que los dem\u00e1s reaccionen con desagrado, corroborando as\u00ed su premisa original. Lo que caracteriza la secuencia y la convierte en un problema de puntuaci\u00f3n, es que el individuo, considera que \u00e9l s\u00f3lo est\u00e1 reaccionando ante esas actitudes, y no que las provoca.<\/p>\n<p><strong>D. Comunicaci\u00f3n \u00abdigital\u00bb y \u00abanal\u00f3gica\u00bb. <\/strong><\/p>\n<p>Lenguaje:<\/p>\n<p>a) digital: el que se transmite a trav\u00e9s de s\u00edmbolos ling\u00fc\u00edsticos o escritos, y ser\u00e1 el veh\u00edculo del contenido de la comunicaci\u00f3n.<br \/>\nb) Anal\u00f3gico: vendr\u00e1 determinado por la conducta no verbal (tono de voz, gestos, etc) y ser\u00e1 el veh\u00edculo de la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Funciones: transmitir informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Definir la relaci\u00f3n entre los comunicantes, lo que implica una informaci\u00f3n sobre la comunicaci\u00f3n, es decir, una \u00abmetacomunicaci\u00f3n\u00bb. Esta comunicaci\u00f3n servir\u00e1 para definir la relaci\u00f3n cuando la comunicaci\u00f3n haya sido confusa o ambivalente<\/p>\n<p>En la comunicaci\u00f3n humana es posible referirse a los objetos de dos maneras totalmente distintas. Se los puede representar por un s\u00edmil, tal como un dibujo, o bien mediante un nombre. Estos dos tipos de comunicaci\u00f3n, uno mediante una semejanza autoexplicativa y, el otro, mediante una palabra, son equivalentes a los conceptos anal\u00f3gicos y digitales.<\/p>\n<p>En la comunicaci\u00f3n digital, la palabra es una convenci\u00f3n sem\u00e1ntica del. lenguaje; no existe correlaci\u00f3n entre la palabra y la cosa que representa, con la posible excepci\u00f3n de las palabras. onomatop\u00e9yicas. Como se\u00f1alan BATESON y JACKSON: \u00abNo hay nada\u00bb parecido a cinco en el n\u00famero cinco; no hay nada particularmente \u00absimilar a mesa\u00bb en la palabra mesa. Por otro lado, en la comunicaci\u00f3n anal\u00f3gica hay algo particularmente \u00absimilar a la cosa\u00bb en lo que se utiliza para expresar\u00eda.<\/p>\n<p>La comunicaci\u00f3n anal\u00f3gica tiene sus ra\u00edces en per\u00edodos mucho m\u00e1s arcaicos la evoluci\u00f3n y, por tanto, encierra una validez mucho m\u00e1s general que el modo digital de la comunicaci\u00f3n verbal, relativamente reciente y mucho m\u00e1s abstracto.<\/p>\n<p>La comunicaci\u00f3n anal\u00f3gica coincidir\u00eda con la comunicaci\u00f3n no verbal, entendiendo por comunicaci\u00f3n no verbal: los movimientos corporales (kinesia), la postura, los gestos, la expresi\u00f3n facial, el ritmo, la cadencia de las palabras, el silencio y los indicadores comunicacionales que aparecen en el contexto.<\/p>\n<p>El ser humano se comunica de manera digital y anal\u00f3gica. De hecho, la mayor\u00eda de los logros civilizados resultar\u00edan impensables sin el desarrollo de un lenguaje digital. Ello asume particular importancia en lo que se refiere a compartir informaci\u00f3n acerca de los objetos. Sin embargo, existe un vasto campo donde utilizamos en forma casi exclusiva la comunicaci\u00f3n anal\u00f3gica, se trata del \u00e1rea de la relaci\u00f3n. As\u00ed pues, el aspecto relativo al \u00abnivel de contenido en la comunicaci\u00f3n se transmite en forma digital, mientras que el \u00abnivel relativo a la relaci\u00f3n\u00bb es de naturaleza predominantemente anal\u00f3gica.<\/p>\n<p>En su necesidad de combinar estos dos lenguajes, el hombre, sea como receptor o como emisor, debe traducir constantemente de uno al otro. En la comunicaci\u00f3n humana la dificultad inherente a traducir existe en ambos sentidos. No s\u00f3lo sucede que la traducci\u00f3n del modo digital al anal\u00f3gico implica una gran p\u00e9rdida de informaci\u00f3n, sino que lo opuesto tambi\u00e9n resulta sumamente dif\u00edcil: hablar acerca de una relaci\u00f3n requiere una traducci\u00f3n adecuada del modo anal\u00f3gico de comunicaci\u00f3n al modo digital.<\/p>\n<p>Al emisor no s\u00f3lo le resulta dif\u00edcil verbalizar sus propias comunicaciones anal\u00f3gicas, sino que, si surge una controversia interpersonal en cuanto al significado de una comunicaci\u00f3n anal\u00f3gica particular, es probable que cualquiera de los dos participantes introduzca en el proceso de traducci\u00f3n al modo digital, la clase de digitalizaci\u00f3n que concuerde con su imagen de la naturaleza de la relaci\u00f3n. El hecho de traer un regalo, por ejemplo, constituye sin duda una comunicaci\u00f3n anal\u00f3gica. Pero seg\u00fan la \u00abvisi\u00f3n\u00bb que tenga de su relaci\u00f3n con el dador, el receptor puede entenderlo como una demostraci\u00f3n de afecto, un soborno, o una restituci\u00f3n.<\/p>\n<p>La psicoterapia se ocupa sin duda de la digitalizaci\u00f3n correcta y correctivo de lo anal\u00f3gico; de hecho, el \u00e9xito o el fracaso de una interpretaci\u00f3n depende de la capacidad del<br \/>\nterapeuta para traducir un modo al otro y de la disposici\u00f3n del paciente para cambiar su propia digitalizaci\u00f3n por otra m\u00e1s adecuada y menos angustiante.<\/p>\n<p>En la comunicaci\u00f3n patol\u00f3gica observaremos incongruencias entre lo digital y lo anal\u00f3gico. Una persona puede estar diciendo (digital) . No estoy enfadado\u00bb, y sin embargo, su tono de voz, su expresi\u00f3n facial y sus gestos expresan aut\u00e9ntica agresividad (anal\u00f3gico).<\/p>\n<p><strong>E. Interacci\u00f3n sim\u00e9trica y complementaria. <\/strong><\/p>\n<p>Todas las relaciones podr\u00edamos agruparlas en dos categor\u00edas: o son COMPLEMENTARIAS 0 SIM\u00c9TRICAS.<br \/>\nEn el primer caso, la conducta de uno de los participantes complementa la del otro; en el segundo caso, los participantes tienden a igualar especialmente su conducta rec\u00edproca. Son relaciones basadas en la diferencia (complementarias), o en la igualdad (sim\u00e9tricas).<\/p>\n<p>En una relaci\u00f3n complementaria hay dos posiciones distintas. Un participante ocupa lo que se a descrito de diversas maneras como la posici\u00f3n superior o primaria mientras el otro ocupa la posici\u00f3n correspondiente inferior o secundaria. Estos t\u00e9rminos son de igual utilidad en tanto no se los identifique con \u00abbueno\u00bb o \u00abmalo\u00bb, \u00abfuerte\u00bb o \u00abd\u00e9bil\u00bb. Una relaci\u00f3n complementaria puede estar establecida por el contexto social o cultural (como en los casos de madre e hijo, m\u00e9dico y paciente, maestro y alumno), o ser el estilo idiosincr\u00e1sico de relaci\u00f3n de una d\u00edada particular. En cualquiera de los dos casos, es importante destacar el car\u00e1cter de mutuo encaje de la relaci\u00f3n en la que ambas conductas, dis\u00edmiles pero interrelacionadas, tienden cada una a favorecer a la otra. Ninguno de los participantes impone al otro una relaci\u00f3n complementaria, sino que cada uno de ellos se comporta de una manera que presupone la conducta del otro, al mismo tiempo que ofrece motivos para ella: sus definiciones de la relaci\u00f3n encajan.<\/p>\n<p>Las relaciones complementarias patol\u00f3gicas, el psicoan\u00e1lisis las denomina relaciones \u00absadomasoquistas\u00bb y las entiende como una ligaz\u00f3n entre dos individuos cuyas respectivas formaciones caracterol\u00f3gicas alteradas se complementan. Otros autores emplean distintos conceptos: LIDZ: \u00absesgo marital\u00bb; SCHEFLEN:\u00bbhorrenda pareja\u00bb; LAING: \u00abconnivencia\u00bb. En tales relaciones observamos un sentimiento progresivo de frustraci\u00f3n y desesperanza en los dos participantes o en uno de ellos. Estos individuos fuera de sus hogares (o en ausencia de sus parejas) son capaces de funcionar en forma perfectamente satisfactoria y que, cuando se los entrevista individualmente, pueden dar la impresi\u00f3n de estar bien adaptados. Este cuadro a menudo cambia dram\u00e1ticamente cuando se los observa en compa\u00f1\u00eda de su \u00abcomplemento\u00bb: entonces se hace evidente la patolog\u00eda de la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En una relaci\u00f3n sim\u00e9trica no existen dos posiciones ya que est\u00e1 basada en la igualdad. La relaci\u00f3n sim\u00e9trica puede estar definida por el contexto social, como por ejemplo, la relaci\u00f3n entre hermanos, entre amigos, entre marido y mujer, etc. Tambi\u00e9n puede ser el estilo propio de una d\u00edada particular.<\/p>\n<p>En la relaci\u00f3n sim\u00e9trica existe el peligro de la competencia o rivalidad. Cuando se pierde la estabilidad en una relaci\u00f3n sim\u00e9trica, se produce una \u00abescapada\u00bb de uno de los miembros; el otro intentar\u00e1 equilibrar la relaci\u00f3n, produci\u00e9ndose, a partir de aqu\u00ed, el fen\u00f3meno conocido como \u00abescalada sim\u00e9trica\u00bb.<\/p>\n<p>Los conceptos de complementariedad y simetr\u00eda se refieren simplemente a dos categor\u00edas b\u00e1sicas en las que se puede dividir a todos los intercambios comunicacionales. Ambas cumplen funciones importantes y, por lo que se sabe por las relaciones sanas, cabe llegar a la conclusi\u00f3n de que ambas deben estar presentes, aunque en alternancia mutua o actuando en distintas \u00e1reas. Ello significa que cada patr\u00f3n puede estabilizar al otro siempre que se produzca una escapada en uno de ellos; as\u00ed mismo, es posible y necesario, que los dos participantes se relacionen sim\u00e9tricamente en algunas \u00e1reas y de manera complementaria en otras.<\/p>\n<p><strong>3.3. METACOMUNICACI\u00d3N. <\/strong><\/p>\n<p>En el lenguaje podemos distinguir el lenguaje-objeto y el metalenguaje.<br \/>\nEl lenguaje-objeto es aqu\u00e9l que \u00abse usa\u00bb; mientras que el metalenguaje es aqu\u00e9l con el que \u00abse habla\u00bb del anterior. As\u00ed, por ejemplo, en una gram\u00e1tica inglesa para estudiantes castellanos, el lenguaje-objeto es el ingl\u00e9s, y el metalenguaje el castellano.<\/p>\n<p>Es sint\u00e1ctica y sem\u00e1nticamente correcto escribir: BARCELONA ES UNA GRAN CIUDAD, pero ser\u00eda incorrecto escribir: BARCELONA TIENE CUATRO SILABAS, pues en este caso deben utilizarse comillas: \u00abBARCELONA\u00bb TIENE CUATRO SILABAS. La diferencia entre estos dos usos de la palabra radica en que en la primera aseveraci\u00f3n, la palabra se refiera a un objeto (una ciudad), mientras que en el segundo caso, esa misma palabra se refiere a un nombre (que es una palabra) y, por tanto, a s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Cuando dejamos de utilizar la comunicaci\u00f3n para comunicarnos, y la usamos para comunicar algo acerca de la comunicaci\u00f3n, cosa que es inevitable cuando investigamos sobre la comunicaci\u00f3n, utilizamos conceptualizaciones que no son parte de la comunicaci\u00f3n, sino que se refieren a ella, y en ese momento nos estamos metacomunicando.<\/p>\n<p><strong>3.4. FUNCI\u00d3N Y RELACI\u00d3N: ESENCIA DE LA PERCEPCI\u00d3N. <\/strong><\/p>\n<p>Para los matem\u00e1ticos griegos, los n\u00fameros eran magnitudes concretas, reales, perceptibles, entendidas como propiedades de objetos, igualmente reales. As\u00ed la geometr\u00eda se ocupaba de medir y la aritm\u00e9tica, de contar. La idea de que los n\u00fameros constitu\u00edan la expresi\u00f3n de magnitudes predomin\u00f3 hasta 1591, a\u00f1o en el que VIETA introdujo las letras como notaci\u00f3n en lugar de los n\u00fameros. De este modo, la idea de los n\u00fameros como magnitudes discretas qued\u00f3 relegada a un lugar secundario, y naci\u00f3 el poderoso concepto de variable.<\/p>\n<p>Las variables no tienen significado propio, sino que s\u00f3lo resultan significativas en su relaci\u00f3n mutua. La relaci\u00f3n entre variables (expresadas, por lo com\u00fan, como una ecuaci\u00f3n) constituyen el concepto de funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Existe un interesante paralelismo entre el surgimiento del concepto matem\u00e1tico de funci\u00f3n y el despertar de la psicolog\u00eda al concepto de relaci\u00f3n. Durante largo tiempo se conceb\u00eda la mente como una serie de propiedades o caracter\u00edsticas de las que el individuo estaba dotado en mayor o menor grado, tal como contaba con un cuerpo esbelto o robusto, con cabello pelirrojo o rubio, etc. A final del siglo pasado empez\u00f3 la era de la psicolog\u00eda experimental que trajo consigo la introducci\u00f3n de un vocabulario mucho m\u00e1s refinado aunque no esencialmente distinto en un aspecto: segu\u00eda estando constituido por conceptos singulares y no muy relacionados. Tales conceptos eran los de las \u00abfunciones ps\u00edquicas\u00bb, lo cual fue desafortunado, porque no est\u00e1n relacionados con el concepto matem\u00e1tico de funci\u00f3n y quienes los utilizaban no se propon\u00edan referirse a \u00e9l. Como se sabe, las sensaciones, percepciones, la atenci\u00f3n, la memoria y varios otros conceptos se defin\u00edan como tales funciones, y se realiz\u00f3 y todav\u00eda se realiza, un enorme trabajo para estudiarlas en aislamiento artificial.<\/p>\n<p>Cuando el vocabulario de la psicolog\u00eda experimental se extendi\u00f3 a los conceptos interpersonales, el-lenguaje de la psicolog\u00eda sigui\u00f3 siendo mon\u00e1dico. Conceptos tales como liderazgo, dependencia, extraversi\u00f3n e introversi\u00f3n, y muchos otros, se convirtieron en el objeto de detallados estudios. Desde luego, el peligro consiste en que todos estos t\u00e9rminos asuman una pseudorealidad propia si se los piensa y se los repite durante bastante tiempos y la construcci\u00f3n te\u00f3rica \u00abliderazgo\u00bb se convierte por fin en LIDERAZGO, una cantidad mensurable en la mente humana, concebida como un fen\u00f3meno en aislamiento. Una vez que se produce esta cosificaci\u00f3n, ya no se reconoce que el t\u00e9rmino no es m\u00e1s que una expresi\u00f3n que sintetiza una forma particular de relaci\u00f3n en curso.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os aprenden en la escuela que el movimiento es algo relativo que s\u00f3lo puede percibiese en la relaci\u00f3n con un punto de referencia. Lo que solemos dejar de lado es que ese mismo principio rige virtualmente para todas las percepciones y, por lo tanto, para la experiencia que el hombre tiene de la realidad. Las investigaciones sobre los sentidos y el cerebro han demostrado acabadamente que s\u00f3lo se pueden percibir relaciones y pautas de relaciones, y que ellas constituyen la esencia de la experiencia. As\u00ed, un sonido constante e invariable es dif\u00edcil de percibir e incluso puede volverse inaudible. Y si se desea explorar la dureza y textura de una superficie, el sujeto no s\u00f3lo colocar\u00e1 el dedo sobre ella, sino que lo mover\u00e1 hacia uno y otro lado, pues si el \u00edndice permaneciera inm\u00f3vil no se podr\u00eda obtener ninguna informaci\u00f3n \u00fatil.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la esencia de nuestras percepciones no son \u00abcosas\u00bb sino funciones, y \u00e9stas no constituyen magnitudes aisladas sino \u00absignos que representan una conexi\u00f3n &#8230; una infinidad de posiciones posibles de car\u00e1cter similar&#8230;\u00bb Siendo esto as\u00ed, no debe sorprendernos que incluso la percepci\u00f3n que el hombre tiene de s\u00ed mismo sea, en esencia, una percepci\u00f3n de funciones, de relaciones en las que participa, por mucho que despu\u00e9s quiera cosificar esa percepci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>3.5. CIRCULARIDAD DE LAS PAUTAS DE COMUNICACI\u00d3N. <\/strong><\/p>\n<p>En el modelo cl\u00e1sico de la ciencia pura, se considera que la causalidad es lineal. En cualquier situaci\u00f3n dada, se nos ense\u00f1a a entender la \u00abcausa\u00bb de un<br \/>\n11 efecto\u00bb alterando las variables una por una hasta que se a\u00edsla el factor que produce el hecho particular. Sin embargo si se trabaja a partir de la premisa de que los aspectos significativos de un sistema s\u00f3lo pueden comprenderse examinando el sistema como una \u00abtotalidad\u00bb, se hace necesario considerar la etiolog\u00eda desde un punto de vista diferente.<\/p>\n<p>Si bien en las cadenas progresivas lineales de causalidad, tiene sentido hablar acerca del comienzo y el fin de una cadena, tales t\u00e9rminos carecen de sentido en los sistemas con circuitos de retroalimentaci\u00f3n. En un c\u00edrculo no hay comienzo ni fin. En el mundo no es posible encontrar el claro y lineal ordenamiento de causa y efecto, a menos que se lo imponga artificialmente. La teor\u00eda general de sistemas considera que la causalidad es un proceso circular.<\/p>\n<p>Mientras que en algunos tratamientos, como el psicoanal\u00edtico, la curaci\u00f3n y el cambio provienen del conocimiento de ciertos sucesos traum\u00e1ticos de la infancia, la curaci\u00f3n y el cambio en la terapia familiar provienen fundamentalmente de examinar c\u00f3mo opera corrientemente el sistema familiar y de comprender la funci\u00f3n que los problemas desempe\u00f1an en los procesos orientados hacia un objetivo, presentes en la existencia ordinaria del sistema. Te\u00f3ricamente, el concepto de causalidad lineal implica que la l\u00ednea etiol\u00f3gica se desplaza del pasado hacia el presente, y de este hecho proviene la necesidad de retroceder hasta el comienzo de la sucesi\u00f3n de los hechos para poder comprenderlos; cuando se utiliza el concepto de causalidad circular, se enfatiza el \u00abaqu\u00ed y ahora\u00bb, porque es aqu\u00ed y ahora cuando todo el c\u00edrculo puede verse operando. Como una escalera en espiral, el presente vuelve a actuar el pasado de modo tal que el significado debe buscarse dentro de los l\u00edmites de los procesos actuales del sistema. El pasado se transforma en redundante, y el punto de partida del terapeuta familiar pasa a ser la ecolog\u00eda antes que la g\u00e9nesis.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TEMA 3: TEOR\u00cdA DE LA COMUNICACI\u00d3N HUMANA. 3.1. INTRODUCCI\u00d3N. 3.2. AXIOMAS DE LA COMUNICACI\u00d3N. 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